19 de mayo de 2009

Y de nuevo David venció a Goliat

Llevo tiempo sin hablar de temas personales. La verdad es que creo que aburro al personal. Perdónenme, pero hoy me lo pedía el cuerpo.

Muchos que han visitado el ayuntamiento habrán podido observar como llevo más de cuatro meses cruzado de brazos sin realizar ninguna tarea. ¿Qué está pasando? ¿A qué se debe esta situación? ¿Es verdad que no quiero trabajar, como va diciendo el tito, la tita y su hija?

La respuesta es obvia. El tito, como todos sabemos, me aprecia de verdad. Por ello, pensando y pensando y dejándose asesorar, decidió que para que no me estresara me iba a quitar de las funciones que son propias de mi plaza y me iba a dedicar a aquellas tareas de inferior categoría y que sirvieran para, en la medida de lo posible, enfrentarme a los vecinos: la tramitación de multas y expedientes sancionadores, contratando además a otra persona para realizar las que son mis funciones. Con esto pretendía, castigarme por ser tan ‘malo’ y tener ‘tan mala lengua’, ya que las verdades son lo que más molesta a D. José y por ende a su hija. Nunca pensó que yo iría al juzgado y pediría auxilio judicial para evitar que abusando de su poder, se saliera con la suya.

El paso día 7 fue el juicio en Granada y como no podía ser de otra forma, el juzgado me dio la razón y anuló la prepotente orden de D. José a pesar de que el tito había buscado para mi caso uno de los mejores y caros abogados de Granada. Por dinero no importa, paga el ayuntamiento, o mejor dicho, pagamos todos.

El día del juicio aparecieron algunos de mis compañeros de trabajo, de la mano del alcalde, ‘seguramente’ para testificar a mi favor. Solo quiero recordar a estos ‘compañeros’ que los alcaldes pasan, tarde o temprano terminan marchándose, pero los compañeros siguen. Sin embargo sí quiero agradecer públicamente a aquellos que en el pasado o en el presente se atrevieron a dar la cara por mí, dándonos a todos una lección de verdadero compañerismo.

Con todo este lío solamente le he querido demostrar al tito que por encima de él están las leyes y los juzgados, ya que a mí nunca se me han caído los anillos por realizar cualquier tarea en el ayuntamiento. Que por mucho dinero que gaste, las chulerías se quedan siempre en las puertas de los juzgados. Se cree que en su cortijo puede mandar a su antojo, sin respetar la ley y que a los vecinos nos toca callar, pagar y agachar la cabeza. Al tito le ha salido un grano en el culo, un grupo de personas, que estamos dispuestos a dar la cara, a trabajar por nuestro pueblo y a evitar que haga lo que quiera cuando y donde quiera sin el más mínimo respeto a las leyes. Ya le fastidiamos el catastrazo con la recogida de firmas y el apoyo de los vecinos, y ya sabe que va a tener que dar cuentas de todo aquello que haga fuera de la ley.

Tito, ya no estas solo. Y cada vez somos más.

Fdo. El más malo de los malos.


La sentencia puede ser descargada pinchando AQUÍ

11 de mayo de 2009

Vamos a contar mentiras

Me quedé sorprendido cuando pasé por el ayuntamiento a realizar unos trámites y me encontré en el mostrador un nuevo periódico de esos gratuitos: ‘Costa Tropical’. Me interesó y comencé a leer lo que allí se decía. Consistía en una colección de artículos sobre todos los municipios que conforman la Costa Tropical y pronto llegué a uno que hablaba de nuestro municipio: ‘Albuñol se acoge al Plan Memta para mejorar sus infraestructuras deportivas municipales’. Según dicho artículo nuestro ayuntamiento va a construir en La Rábita un gimnasio y va a cubrir el polideportivo. Además en el olvidado El Pozuelo va a construir un polideportivo. En Albuñol van a señalizar tres rutas senderistas y van a construir un ‘centro minero’. No se realmente si este artículo es publicidad o información. Os reproduzco el articulito en la imagen, para el que no lo haya leído.

Todavía no he parado de reír. Vaya sarta de mentiras. El gimnasio se quedará en cuatro aparatos en la playa, la cubierta del polideportivo será de tela mosquitera negra (que tanto le gusta a nuestro alcalde) y el polideportivo de El Pozuelo consistirá en limpiar algún solar y poner dos porterías. Aunque de verdad me gustaría que se hicieran las cosas bien porque tanto La Rábita y sobre todo el olvidado El Pozuelo se merecen estas infraestructuras. Pero me temo que no y espero equivocarme.


Lo que más gracias me ha hecho es lo del centro minero, ¿será para extraer mineral?, ¿cobre, oro o plata?


Un saludo


28 de abril de 2009

El ayuntamiento, condenado por falta de medidas de seguridad en el trabajo

Todos sabíamos que las condiciones de trabajo en el ayuntamiento de Albuñol eran pésimas, y especialmente en los trabajos que se realizan en la calle. Estábamos cansados de ver ‘andamios amarrados con guitas’(observad las fotos adjuntas), trabajadores subidos a 10 metros de altura sin arneses o podando árboles sin ningún tipo de seguridad y el alcalde dando indicaciones desde abajo pero a cierta distancia por si se cae el trabajador que no le caiga encima
.
Pues ya tenemos la primera condena por falta de medidas de seguridad. Un trabajador, sufrió un accidente laboral que le acarreó una incapacidad permanente total y ahora es condenado el ayuntamiento a indemnizarle por falta de medidas de seguridad.

Recuerdo, hace unos años, cuando por desgracia falleció un trabajador en la construcción de un edificio en La Rábita, que nuestro amado alcalde salió en el periódico Ideal exigiendo a todas las administraciones que vigilaran las medidas de seguridad en las obras, postulándose además, como un defensor de los derechos de los trabajadores. ¡Valiente sinvergüenza y caradura! Tienes de cualquier manera a tus trabajadores y tienes la poca vergüenza de pedir a los demás medidas de seguridad. Y la hija ¿qué dirá ante esta situación una afiliada a la UGT? La verdad es que deshonra esas siglas. Estamos esperando que tome medidas para evitar estos despropósitos, Claro, si puede y le deja papá…

Pero lo que de verdad es indignante y refleja la categoría de hombre que es nuestro alcalde son las declaraciones dadas en el juicio. D. José manda como testigo a un empleado municipal para contarle al juez lo que pasó el día del accidente. Lo declarado por este hombre fue que "la culpa del accidente la tuvo el trabajador porque no hizo caso de sus indicaciones, ya que se ‘acojonaron’ y que entre el accidentado y su compañero debieron aguantar los 1.200 kilos que se les venían encima y que si lo hubieran hecho durante tres minutos hubieran dado tiempo a que llegara ayuda y así hubieran evitado la caída de las planchas".

Si penoso es tener a los trabajadores en condiciones de postguerra, peor es mandar a otro trabajador a que diga ante el juez semejantes barbaridades. Pero de este alcalde no podemos esperar nada mejor. Podemos esperar algo peor, por supuesto.

Un saludo desterrado.

P.D. Supongo que el sanchismo dirá en los comentarios que es incierto, que hablamos sin pruebas. Cualquier persona que lo desee tiene a su disposición las pruebas de lo que decimos.



24 de abril de 2009

El Alcalde "comegatos"

Hace unos días apareció publicada en Ideal una noticia titulada ‘Los comegatos de Albuñol’ (http://www.ideal.es/granada/20090417/costa/comegatos-20090417.html). Cuando la leí, en un principio me resultó graciosa, pero poco a poco se me fue cambiando el semblante, hasta que al final llegue a cabrearme. Poco después me contaron que habían visto al alcalde con un periodista por el pueblo, subiendo por el barranquillo para llevarlo a la cueva de los famosos lituanos. Al terminar de leer me dio pena y vergüenza de que el propio alcalde, con tal de salir en el periódico se dedique a alentar este tipo de noticias. Puedo entender que un periodista que no tenga otras noticias, publique algo así, porque visto desde fuera puede resultar hasta gracioso, aunque se trata de un tema muy serio y poco agradable. Pero no puedo soportar que el alcalde de mi pueblo, con ese afán de protagonismo, quiera ser hasta el muerto en el entierro -como dice nuestro refranero- y se dedique a participar en ello, ya que al final solo sirve para que seamos, una vez más, el ridículo de la comarca. Ayer, por ejemplo, me dijeron en Adra que “a ver si le mandamos los comegatos, que tienen muchos gatos y no saben que hacer con ellos”. A un amigo, cuando dijo que era de Albuñol, la respuesta que le dieron fue rápida “ah, tu eres un comegatos”. Ahora y durante un tiempo, los albuñolenses seremos los comegatos, por obra y gracia de nuestro gran alcalde. Para aquellos quienes no hayáis leído el artículo os recuerdo las palabras textuales del tito: «El animal estaba con un alambre atravesado, sobre las ascuas, como si fuera un conejo. Vamos eso lo he visto yo y todo el pueblo».

Al final de todo, esto nos sirve para corroborar la grandeza de nuestro alcalde. Y la hija ¿qué opina de todo esto?, ¿cuando va a esas grandes reuniones a las que asiste, también la llaman “comegatos”? Supongo que celebrará las grandes ideas de papuchi. ¿O quizás ya no sea papuchi?. Supongo que ya será D. José.

Un saludo.